A unos días de que Guadalajara reciba actividades relacionadas con la Copa Mundial de Futbol 2026, la ciudad enfrenta un escenario marcado por contrastes. Mientras autoridades preparan operativos, espacios para aficionados y estrategias para proyectar a Jalisco como sede internacional, distintos sectores de la población han comenzado a señalar problemáticas relacionadas con movilidad, comercio, infraestructura y la crisis de desapariciones.
Uno de los mensajes más visibles surgió desde colectivos de familiares de personas desaparecidas, quienes aprovecharon la atención generada por el torneo para colocar fichas de búsqueda en distintos puntos cercanos a las rutas de acceso al Estadio Guadalajara.
La intervención, realizada por integrantes del colectivo Luz de Esperanza, utilizó un formato similar al de las estampas mundialistas tradicionales, pero sustituyendo a futbolistas por rostros de personas desaparecidas en Jalisco.
Con esta acción, los familiares buscaron recordar que detrás del evento deportivo existe una realidad que continúa afectando a miles de familias en la entidad. “No estamos en contra del Mundial. Estamos en contra del olvido”, señalaron integrantes del colectivo.
De acuerdo con organizaciones civiles, Jalisco concentra una de las cifras más altas de desapariciones en México, por lo que los colectivos consideraron importante aprovechar la visibilidad internacional del torneo para mantener vigente la exigencia de búsqueda y justicia.
A la par, comerciantes del Centro Histórico manifestaron preocupación por las modificaciones generadas por la instalación del FIFA Fan Festival en la Plaza de la Liberación. La colocación de estructuras, vallas y accesos temporales cambió la dinámica habitual de la zona y algunos negocios expresaron temor por posibles afectaciones económicas.
Ante los reclamos, autoridades municipales informaron que realizaron ajustes en la infraestructura para reducir las afectaciones y garantizar el acceso a restaurantes y establecimientos comerciales ubicados en la zona.
Otro punto de tensión se presentó en la colonia El Bajío, en Zapopan, donde habitantes denunciaron complicaciones para ingresar y salir de sus domicilios debido a los operativos viales implementados alrededor del estadio.
Vecinos señalaron que los cierres, cambios de circulación y falta de información clara han dificultado su movilidad cotidiana. También expresaron preocupación por problemas urbanos como baches y deficiencias en iluminación, los cuales consideran más evidentes durante la temporada de lluvias.
A estos factores se suma el pronóstico meteorológico, pues especialistas de la Universidad de Guadalajara señalaron que existe posibilidad de lluvias durante las jornadas mundialistas debido al establecimiento del temporal en Jalisco.
El investigador Julio Zamora explicó que las condiciones atmosféricas favorecen la presencia de tormentas durante las tardes y noches, aunque no es posible determinar con exactitud si las precipitaciones coincidirán con horarios específicos de los partidos.
Mientras tanto, autoridades mantienen los preparativos para recibir a miles de visitantes nacionales e internacionales, destacando los beneficios turísticos y económicos que representa albergar encuentros de la Copa del Mundo.
Sin embargo, las expresiones de vecinos, comerciantes y colectivos muestran que la llegada del Mundial también ha colocado bajo los reflectores los retos que enfrenta Guadalajara.
Entre la expectativa deportiva, la derrama económica y la proyección internacional, la ciudad se prepara para mostrar al mundo no solo su capacidad como sede, sino también las problemáticas sociales que continúan formando parte de su realidad cotidiana.