El fraude digital ya no llega sólo con correos mal escritos. En México, 21% de losciberataques dirigidos ya utiliza Inteligencia Artificial(IA), una señal de que los delincuentes digitalesahora imitan personas, manipulan sistemas y lanzan engaños más difíciles de detectarpara empresas, empleados y clientes.
Delta Protectreveló que las pérdidas globales porataques cibernéticos ascienden a seis trillones de dólares, una cifra que coloca al cibercrimen como la tercera economía más grande del mundo, sólo detrás de Estados Unidos y China.
La firma especializada en ciberseguridad mediante IA, alertó que la preocupación ya llegó a las oficinas directivas:88.4% de los directivos prevé impactos significativos por estas amenazas a futuro, mientras elmalware, el phishing y los deepfakes avanzancomo riesgos directos para la operación, el dinero y la reputación de las compañías.
Evidenció que lafalla de fondo–que potencia los ciberataques– es que muchasempresas adoptaron Inteligencia Artificial antes de blindarlay contar con los sistemas de seguridad necesarios, plataformas y personal especializado para detectar, frenar y evitar los ataques cibernéticos.
La firma reportó que, a nivel global,73% de lossistemas de IAauditados presenta debilidades de prompt injection—fallas que permiten manipular instrucciones internas de una herramienta—, mientras que en América Latina sólo 35% de las compañías cuenta con protocolos específicos para proteger estos sistemas.
“Ninguna realmente puede demostrar que es 100% segura; las amenazas han ido evolucionando constantemente”.
IA volvió creíble el engaño
Elnuevo riesgo para las empresasno es sólo recibir más ataques, sinoenfrentar fraudes que parecen reales. La Inteligencia Artificial permite crear mensajes más convincentes, automatizar intentos de intrusión y encontrar puntos débiles en sistemas que todavía operan con defensas tradicionales.
Delta Protect señaló que una de las técnicas que más preocupa es el engaño a las instrucciones internas de las aplicaciones, con la que losatacantes manipulan su funcionamiento para robar usuarios, contraseñas o claves de acceso, o para meter programas maliciosos en equipos y sistemas.
En términos simples: los delincuentes cibernéticos ya no sólo buscan robar una contraseña,también intentan engañar al propio sistema para que entregueinformacióno abra la puerta al ataque, con mayor eficiencia.
La plataforma refirió que elproblema crece porque la IA ya forma parte de procesos empresariales,atención a clientes,análisis de datos, desarrollo de softwarey operación interna. Si esos sistemas no están protegidos, una falla puede convertirse en robo de información, fraude, interrupción operativa o pérdida de confianza.
Deepfakes ya entran a videollamadas
Elphishing también subió de nivel. En un informe especial, enviado a Publimetro, Delta Protect advirtió quelos ciberdelincuentesya no dependen únicamente de un correo falso;ahora usan audios, imágenes o videollamadas manipuladas para hacerse pasar por directivos,proveedores o contactos de confianza.
El documento advierte que lasuplantación de identidad mediante deepfake ya afecta a fintech, gobiernos y CEO de grandes empresas, donde los atacantes utilizan IA para imitar personas en una videollamada. El riesgo es claro: una orden falsa puede parecer real si viene con rostro, voz y urgencia.
Elfisco también aparece como gancho para el fraude. La firma de ciberseguridad reportó la detección detroyanos en correos electrónicos quesuplantan a instituciones como el SATy que pueden evadir filtros de seguridad convencionales cuando éstos no usan modelos actualizados de comportamiento.
Empresas corren contra el reloj
Delta Protect apuntó que la ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico escondido en el área de sistemas. Para una empresa,proteger datos, accesos, clientes yherramientas de IAya es una condición para seguir operando, evitar pérdidas y conservar confianza.
Refirió que la industria apunta hacia Centros de Operaciones de Seguridad capaces de reducir los tiempos de detección de nueve meses a sólo unos segundos. La diferencia es crítica:si una empresa descubre tarde una intrusión, el daño económico puede estar hecho antes de que active una respuesta.
El reto también es de talento. El documento advierte undéficit global de 4.8 millones devacantes en ciberseguridad, justo cuando 30% del código empresarial ya es generado de forma autónoma. Las empresas automatizan más, pero no siempre tienen suficientes especialistas para vigilar lo que esa automatización puede abrir.
Fraudes que más preocupan
Delta Protect señaló que lasempresasya identificantres frentes principales de riesgodigital.
Elfraude digitalya no opera en un solo canal. Entrar por un archivo infectado, por un correo que parece legítimo opor unaidentidad falsa construida con Inteligencia Artificial.
El golpe de los fraudes con IA no depende sólo de cuántos ataques lancen los ciberdelincuentes.También dependen de qué tan rápido reaccionen las empresascuando la IA esté del otro lado, imitando voces, burlando filtros y buscando el punto exacto por donde puede entrar el dinero.